La Bolsa de Comercio de Rosario estima el menor flujo de comercio exterior en 8 años. Las primeras proyecciones del Gobierno indican que se embarcarán 10 millones de toneladas menos que en el ciclo 2021/22.


La Bolsa de Comercio de Rosario afirmó este viernes que, como consecuencia de lo que calificó como un “azote climático” que sufre la Argentina, las exportaciones de trigo de la campaña 2022/23 serán las más bajas en ocho años.

En paralelo, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación dio a conocer su informe mensual de estimaciones agrícolas y el panorama no es mucho más alentador: prevé un saldo exportable de la presente cosecha de apenas 4,75 millones de toneladas, casi 10 millones menos que las que se embarcaron a lo largo del ciclo 2021/22.
Lógicamente, esto se traslada a las proyecciones de exportación: los valores estimados son los más bajos en ocho temporadas, ya que hay que remontarse a 2014/15 para encontrar una estimación inferior a seis millones de toneladas como lo actual.

A esto hay que sumar un cambio en el perfil de exportaciones: ante un escenario como el presente que complicará la competitividad del sector exportador, será dificultoso colocar embarques por fuera del mercado regional, en contraste con lo sucedido con los envíos récord 2021/22 que llegaron a Sudamérica, Asia y África.
Además, “con una previsión de exportaciones de 6 millones de toneladas cuando ya se han realizado negocios de venta al exterior (DJVE) por 8,9 millones, se prevé que el sector hará uso de la posibilidad de rolar embarques para la campaña siguiente; en principio, serían cerca de 3 millones de toneladas que se completarán con grano de la producción 2023/24, limitando la inserción argentina en el exterior en el mediano plazo”, completó la BCR.

LA PERSPECTIVA OFICIAL
La Secretaría de Agricultura, por su parte, en su informe mensual de estimaciones agrícolas volvió a reducir su cálculo productivo para el trigo, de 13,4 a 13,3 millones de toneladas, como consecuencia de un ajuste en el área sembrada, que finalizó en 5,9 millones de hectáreas y no 6,1 millones como se preveía hasta el mes pasado.

Bajo este panorama, la hoja de balance de oferta y demanda del Gobierno muestra que solo se exportarían 4,75 millones de toneladas, un 67% o casi 10 millones de toneladas por debajo de las 14,5 millones del ciclo 2021/22.


A un valor FOB que hoy se ubica en unos U$S 360 la tonelada, significa una pérdida bruta de divisas que estaría reconociendo el Gobierno de U$S 3.600 millones.