En un extenso diálogo con Infocampo, Jorge Gentili, presidente de Plantium, habló sobre la crisis que atraviesa la empresa. Confirmó que tuvo que cesantear a unas 100 personas, pero aseguró que no cierra. “Hace tres años que el campo no funciona”, afirmó.


En las últimas horas, el mercado de la maquinaria agrícola en Argentina sumó una nueva noticia negativa: la planta en Villa Constitución (Santa Fe) de Plantium , empresas dedicada al desarrollo, fabricación y comercialización de tecnología para la agricultura de precisión y automatización, amaneció con las persianas bajas.

Si bien inicialmente se difundió la noticia del cierre de la compañía, su presidente, Jorge Gentili, en diálogo con Infocampo negó que se abandonen las operaciones, pero sí admitió que tuvo que recurrir a un fuerte achique, que implica el cesanteo de aproximadamente unas 100 personas , entre algunas que prestaban funciones en la planta mencionada (unas 80) y otras 20 de un centro de desarrollo en Rosario.

El empresario, que tiene 80 años y es de profesión ingeniero agrónomo, lamentó las circunstancias a las que han tenido que llegar, pero señaló que son inevitables ante un contexto de negocio negativo producto de dificultades de financiamiento y un sector agropecuario que no está con niveles de rentabilidad e inversión de acuerdo con lo que se esperaba durante el actual Gobierno.

-Jorge, ¿qué ha sucedido para llegar a esta situación de crisis?

-Te va a llevar un poco de tiempo escucharme, porque debo explicar un poco de qué se trata todo esto. Ante todo, hay dos empresas: la primera, que tiene como 30 años, se llama Gentec y siempre fue proveedora de fabricantes de maquinaria argentinos y brasileños, como AGCO, Pauny y Metalfor. A partir del 2024 empezó a caer la demanda, al punto que llegamos a gastarnos los recursos que teníamos. Luego, en 2025 la cosa siguió bastante mal e intentamos irla sobrellevando, siempre con la idea de que el presidente decía que el campo le habían robado, que le iba a dar manija, y entonces seguimos endeudándonos un poco. Vino la Expoagro, con una tasa de interés muy interesante del Banco Nación, pero después de un mes y medio se iba todo al carajo (sic), porque las tasas desaparecían. Lo mismo con Agroactiva. Ya en julio de 2025 empezó la corrida bancaria, el Gobierno levantó la tasa de una forma loca para que la gente no se vaya al dólar, y nos endeudamos en pesos, que, transferido a dólares, es un montón de plata. Así, al final de 2025, era todo un desastre.

-El 2026 comenzó con la esperanza también de que nos íbamos a acomodar, porque venía la cosecha histórica. Pero Metalfor que era una fábrica muy importante para nosotros entró en crisis; Expoagro fue mucho piripipí y nada más; y en Agroactiva que había expectativa porque el productor ya había cosechado, con el año récord se pensaba que íbamos a vender un montón, entonces seguimos tirando y endeudándonos, y tampoco nada. El resultado, a final de cuentas, es que Gentec está frita (sic), porque además Plantium que es nuestra otra empresa no puede pagarle porque tampoco vende. Gentec está frita en el sentido de que está endeudada al límite, ya de una manera insostenible, porque siempre estuvimos pensando en que venía el mejor momento y no vino nada.

-Plantium es una empresa que tiene hoy un sistema de pulverización selectiva importantísima, el OCUWEED que empezamos a fabricarlo en 2017, y después fuimos sumando otras innovaciones para la siembra, un robot. Allí un problema que tuvimos fue que todos los expertos en software que teníamos eran tentados por otras compañías que les pagaban el doble en dólares que nosotros, entonces tuvimos que levantar los suelos para terminar los desarrollos. Entre el 2023 y 2025 metimos millones de dólares. Pero de nuevo, ¿qué pasó? Llegó 2026, que era el año de la cosecha récord, y no pasó nada.

-Hay algo que es un engaño para el público general: cuando el Gobierno dice “tenemos tres diamantes, la minería, el petróleo y el agro”, la realidad es que a nivel de productor no se ve. El productor no está gastando, ¿por qué? Te hago una cuenta: de octubre de 2025 a ahora, el precio del grano aumentó entre 4 y 5%, mientras que la inflación fue un 30%. Entonces tiene menos poder de compra. Cuando paga sus gastos en combustibles y labores, no le queda plata. Si manda un camión de Santiago del Estero a Rosario, con maíz que capaz tiene que reacondicionarlo por humedad, más el flete y demás, cuando termina el proceso no cobra nada. Y si el productor no tiene plata, no compra.

-¿La política económica no es favorable?

-Cuando vino este gobierno se pensaba que el campo iba a explotar y nosotros estamos vinculados al campo. Pero quiero hacer una aclaración respecto al Gobierno, que debo hacerla porque puede entenderse mal: si vos me decís a mí “¿Qué preferís, que le vaya bien al país o a vos?”, yo prefiero al país, obviamente. Tengo 80 años y elijo eso porque significa que le va a ir bien a los chicos, va a haber menos pobreza. La pobreza es una de las corrupciones más grandes que hay. Te digo una frase mía: “Dime cuánta pobreza tienes y te diré qué corrupto sos”. Y yo no estoy al nivel del presidente, él puede tener una estrategia que yo no la sé y puedo estar castigándolo equivocadamente. Es como un capitán en la Segunda Guerra Mundial a quien mandaban a tomar una posición enemiga con 150 soldados sabiendo que 50 van a morir, pero si salía bien tomaban la posición en beneficio de la humanidad. No le podía decir al soldado: “Che, ustedes van a morir”. Quizás el presidente está haciendo cosas que yo no entiendo, porque no me va bien, pero le doy la mano derecha para que termine su trabajo y terminemos con menor pobreza y un país mejor. El tema es que, si está bien lo que hace, no lo sé. Él está en un nivel superior al mío y no lo puedo juzgar hasta no ver los resultados. Pero la realidad hoy, en el sector que estoy, es que la cosa está re mal y tengo que tomar medidas para armar una empresa nueva, reinventada para competir con los chinos con un dólar bajo. Por eso estoy lamentablemente reduciendo gente y achicando la empresa a un nivel que pueda funcionar con el nivel de ventas actuales.

-Entonces, Jorge, ¿la planta de Villa Constitución no se cierra, pero sí se achica?